ABC del pago tributario

Uso e importancia de la consultoría en temas tributarios

Toda empresa (salvo algunas excepciones), deben realizar una liquidación a fin del año. Las sociedades argentinas deberán presentar su declaración de rentabilidad anual junto con sus estados financieros. Las declaraciones deberán reflejar los ajustes que se hicieron para determinar la ganancia o pérdida gravable y el cómputo del impuesto. Las declaraciones deben presentarse ante la Administración Federal de Ingresos Públicos dentro de un período de cinco meses con posterioridad a la fecha de cierre del ejercicio fiscal. 

Las sociedades anónimas deben presentar una declaración jurada basada en los datos registrados en sus estados contables. Las ganancias netas gravables se determinan de acuerdo a los dispuesto por la ley. La ganancia neta que surge de los estados contables está sujeta a los ajustes previstos en la ley.

Las sucursales y demás establecimientos estables de empresas, personas o entidades del extranjero, deberán efectuar sus registraciones contables en forma separada de sus casas matrices y restantes sucursales y demás establecimientos estables o filiales (subsidiarias) de éstas, efectuando en su caso las rectificaciones necesarias para determinar su resultado impositivo de fuente argentina. 

En Argentina todo emprendimiento económico debe hacer frente, de una forma u otra, a las siguientes obligaciones:

  • Impuesto a las ganancias (IIGG), 
  • Impuesto al Valor Agregado (I.V.A),
  • Ingresos Brutos (IIBB),
  • Impuestos directos específicos y Cargas Sociales

Todos ellos repercuten en la operación de una empresa. Algunos generan solamente un pasaje de fondos entre los clientes y la AFIP (IVA, por ejemplo), otros elevan los costos (las cargas sociales sobre los sueldos), otros simplemente cargan a las ventas (IIBB e impuestos específicos como Impuestos Internos). Por no mencionar al IIGG, con su lugar preferencial en la última línea del presupuesto económico. Es importante entender que algunos influirán en el margen de determinación del precio de venta, otros en los gastos, y todos en el cash flow y la forma de manejarlo.

 En Argentina los tributos son recaudados por el gobierno nacional, las provincias y las autoridades municipales. El sistema tributario está estructurado principalmente sobre la imposición a la renta, al patrimonio y al consumo. En el ámbito nacional, la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) es el ente autárquico que, en el ámbito del Ministerio de Economía y Finanzas Públicas, tiene a su cargo la aplicación, la percepción y la fiscalización de los tributos. Los principales impuestos nacionales son el Impuesto a las Ganancias, el Impuesto al Valor Agregado (IVA), el Impuesto a la Ganancia Mínima Presunta, los Impuestos Internos, el Impuesto sobre los Bienes Personales y el Impuesto sobre los Débitos y Créditos en Cuentas Bancarias y Otras Operatorias. En el ámbito provincial, los tributos son recaudados y administrados por las Direcciones Provinciales de Rentas, organismos subordinados a los respectivos Ministerios de Economía provinciales. Los principales impuestos provinciales son el Impuesto sobre los Ingresos Brutos, el Impuesto de Sellos y el Impuesto Inmobiliario. Por último, en el ámbito municipal, los ingresos surgen de la recaudación de tasas y contribuciones (Alumbrado, Barrido y Limpieza, Tasas Municipales, etc).